jueves, agosto 19, 2004

La noche más larga

Anoche fue la noche más larga en mucho tiempo. El país estaba en juego y después de un boletín del Consejo Electoral cerca de las 10 de la noche, cuando anunciaron que debido a la existencia de largas colas de gentefrente a algunas mesas electorales, se prolongaba el proceso de votación hasta las 12; comenzó un silencio sepulcral.

La televisión trató de volver a su programación habitual y la gente se fuea sus casas, como yo a pegarse del televisor a la espera del ansiado boletín. Aquella espera se hizo infinita.

Muchos y muchas han debido estar durmiendo cuando se despertaron con el estruendo de fuegos artificiales, cacerolazos, cornetas de los carros y gritos de la gente, diciendo algo según la zona de la ciudad.
Ya cerca de la medianoche, las calles del centro y del oeste empezaron a llenarse de gente chavista y caravanas de carros que empezaba a celebrar.La emisora oficial pasaba las imágenes, las otras emisoras, las ignoraban.
Allí comenzó a descorrerse el telón.

Yo, desde temprano en la noche, comencé a aplicar mis conocimientos de psicología de la comunicación para fijarme en eso que llaman comunicaciónno verbal de opositores y chavistas y tener idea de lo que estaba pasando. No me equivoqué. No se si porque la experiencia me sirve para algo o simplemente un pegón. Pero a eso de las cinco de la tarde, a pesar de mensajes de texto que estaba mandando la oposición diciendo que habíaganado por ventaja irreversible, yo deduje todo lo contrario por las inflexionesde voz, la expresión de los cuerpos, el rictus de las cejas, que veía de los voceros de parte y parte.

No me guié por la sonrisa porque todos sonreían de acuerdo a la recomendación más simple de los asesores de imagen. Lo que es difícil esque la gente aprenda a respirar tranquila, a relajar los músculos y a mirar sin delatarse.

Además de alguna confianza en esa lectura de la comunicación no verbal, tenía que tenerlo en otro instrumento de mi trabajo cotidiano: la encuesta.

Ya les había comentado que para mí la primera señal de que las cosas venían mal para la oposición, se dio la semana pasado, cuando los medios ocultaron los resultados de las encuestas y las que publicaban eran a favor del Sique después tenían que rectificar por errores metodológicos. Pero aquellas que indicaban lo que ayer pasó, lo decían de una manera tal que a cualquiera se le pasaba desapercibido, o como dije, no lo decían.
En una conducta que ya es regular en nuestros medios de información, la irresponsabilidad y el irrespeto por la gente volvió a prevalecer. Yo oí en la TV española del jueves en la noche, el resultado de una encuesta que decía Chávez 60 %, oposición, 40 %. Otro amigo, a quien tengo por gente seria, como a todos mis amigos, me comenta de otros resultados que ya se manejaban hace una semana: gobierno 52 %, oposición, 38 %.
Aquí nunca se dijo eso. Y ayer se confirmaron esos resultados.

La idea de los medios, la estrategia de la oposición, era ocultar esa realidad para alimentar la ilusión.
Alimentar la ilusión es bueno porque anima, pero irresponsable en términos de comunicación.

Y anoche, cuando la TV comercial empezó a transmitir cine gringo y comiquitas, ignorando la celebración que desde cerca de la media noche se daba en la calles donde viven la gente de menos recursos, me dije: está clarísimos qué pasó.

Pero, claro, era necesaria la confirmación de lo que hasta ahora era intuición. Fue cerca de las cinco de la mañana cuando el presidente del Consejo me lo confirmó.

Con esto les digo que para lo que para millones fue una sorpresa, algo que no podían creer y muchos se niegan a aceptar, para mi, como a otros muchos, fue una confirmación de lo que se veía venir.

Otro factor que me llevó a anticipar los resultados, fue la conducta del Departamento de Estado de los EEUU. Hace como quince días pararon el ataque a Chávez, a pesar de constante insulto de él a Bush, y empezaron a decirque había que estaban dispuestos a dialogar con quien ganara. Ese silencio, ese discurso, Irak, el petróleo en alza, me dijeron: estos saben lo que puede pasar y están jugando a la prudencia.

Muchas pueden ser las razones que expliquen lo que pasó. Yo me quedo con lo que para mi ha sido fundamental: esto fue una confrontación entre lailusión y la realidad.

La ilusión era de la oposición. Conocedor el grupo dirigente de latendencia que indicaban las encuestas, apostaron a dos ilusiones: por un lado, el efecto ?Chamorro?, la gente dice una cosa en las encuestas y otra en el momento de votar y no fue así. Y, por el otro, mientras más gente vote, más posibilidades para el Si. Se equivocaron.

La realidad era del gobierno. Tenían una maquinaria política, una logística muy bien planificada y aceitada y le funcionó. A las tres de la madrugada sonó ?el toque de Diana? (con esa terminología lo explicaron) y a esa hora todas las Unidades Vecinales Bolivarianas (UVB) empezaron a operar, despertando un vecino al otro para salir a votar y desde ese momento se pusieron en acción.

Eso no lo vimos porque ocurría en los barrios, donde nunca vemos y solo sabemos que hay pobreza y violencia.
Lo otro es que el chavismo apostó, como la oposición, a que votara la mayoría de la gente, pero en este caso, a que bajaran los cerros, dondeestá su nicho natural, y lo lograron.

Mientras más pobres votaran, mayor posibilidad para el gobierno. No se sila oposición se imaginaría eso.
Y los pobres, por primera vez en la historia electoral del país, votaron masivamente.

Allí hay una de los hechos inéditos de estas elecciones.
Y por qué los pobres votaron por Chávez si se supone que cada día son más pobres?
Varias razones.

Una, que no me gusta por lo clasista, la que utilizan los grupos más reaccionarios: es que lo hacen por su condición de pobres, porque mientras más pobres, más ignorantes, más manipulables, más sumisos.
Otra, en la que yo creo, es que no solo porque el discurso de Chávez, ha calado en ese sector, se sienten representados por él, por su discurso y porque de las pocas acciones efectivas que ha tenido este gobierno están dirigidas a favorecer a este sector.

Las misiones, como llama el gobierno sus programas sociales en salud, educación, economía cotidiana, etc, están dirigidas a los sectores con menores recursos y aún cuando sean objeto de múltiples críticas por populistas, falta de sustentabilidad y otras razones; resuelven problemas y la gente quiere que le resuelvan problemas.

?No nos quitarán las misiones? decían muchos de los grafittis y pancartas para apoyar al NO.
Y creo que la defensa de las misiones fue un factor de mucho peso en elvoto de ayer.
Por primera vez, inclusive en su historia, la gente de los barrios y de los pueblos, tienen médico de cabecera, y no uno, dos, tres, las 24 horas al día; odontólogos, nutricionista, instructores deportivos, gente que los asiste, que se preocupa por ellos. Cubanos, si, pero que se preocupan por ellos y les resuelven problemas. Les resuelven problemas. Eso es importantísimo tenerlo en cuenta.

Mercal, otro de los programas del gobierno, le permite adquirir a las gente con menos recursos, comida a precios muchos más económicos que en los supermercados. Subsidiados, si, pero les permite comprar más barato, la gente quiere comprar con lo poco que tiene y allí lo compra.

Los programas educativos para obtener el título de bachiller en pocosmeses, capacitarse como técnicos, las universidades bolivarianas para absorber a aquellos que no han ingresado a las universidades tradicionales, hace que los que han tenido menos oportunidades sociales, ahora las tengan.

Muchos de esos programas educativos podrán ser criticables por su calidad, pero muchos de la que se imparte en las universidades nacionales, hasta aquellas con más de 150 años de fundadas, también lo son.
La diferencia es que estos nuevos son ofrecidos para quienes hasta ahora no habían sido atendidos.
Es terrible lo que voy a decir: ninguno de estas misiones están dirigidas a que dejen de ser pobres pero si que vivan mejor como pobres.

Y por último, creo que Chávez ganó porque tiene una maquinaria política difícil de vencer en mucho tiempo en este país.

Esto hay que incorporarlo a las respuestas cuando nos preguntamos ¿qué pasó el 15 de agosto?, o mejor dicho: por qué ganó Chávez el referéndum?

Aquí cabría también todo un discurso sobre trampas, fraude, etc. Pero, para mí, los factores de peso están aquí, más, claro está, la conducta de la oposición, que para mi sigue guiada por la torpeza
Opinión de Leoncio Barrios